domingo, 23 de febrero de 2014

Madres de todos los colores

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Oímos la palabra madre,
y parece que todos a la una, 
con una sincronización magistral,
pensamos en la MADRE,
esa madre con mayúsculas,
madre primordial, casi madre Naturaleza..
Una madre que provee de todo, 
para la que somos Todo, 
casi en un estado oceánico.

Pero yo he conocido tantas madres...
mi propia madre, la madre de mi madre,
mi  reflejo a veces satisfecho y otras,
 a hurtadillas, escondiéndose entre espejos.
Las madres de muchos hijos,
que se encontraron conmigo,
y me hablaron con sus silencios,
sus miradas extraviadas y sus gritos mudos.

También madres
que sin muchos aspavientos,
sostienen a sus hijos, 
conectadas emocionalmente, 
haciendo lo que pueden, 
en definitiva, siendo unas madres
suficientemente buenas...

Y aunque, me hubiera gustado 
no verlas, no escucharlas,
manteniendo inmaculado el ideal de madre, 
tropecé con madres locas, que enloquecen, 
madres desesperadas, que desestabilizan, 
madres invasivas, que ahogan,
madres controladoras,que aplastan, 
madres que no pueden hacerse cargo de ellas mismas, 
cómo van a sostener en un cálido abrazo a sus hijos,
cómo poder evitar apretarles, 
zarandearlos o dejarlos caer...

Hay tantas madres, 
como mujeres que traen 
al mundo a sus hijos.
Madres que los llevan en su vientre,
los paren...y luego...
no saben cómo es ser mamá...
Y entonces, pienso triste, 
cuando dicen que madre sólo hay una, 
y ¡¡afortunadamente!!
porque en algunos casos,
con una, basta y sobra.

Pero todas son madres,
que fueron hijas, 
que tuvieron una historia
que no eligieron
y que probablemente, 
les pesó demasiado, 
para construir algo distinto...


jueves, 13 de febrero de 2014

Nadie elige la cuna donde nace


Hay veces que me cuestiono, 
lanzo las preguntas
al aire...
y caen sin respuesta.

¿Cómo podemos impasibles
mirar hacia otro lado, 
mientras las personas mueren
desgarrándose en afiladas concertinas,
padeciendo violaciones y 
vejaciones de todo tipo?

¿Qué nos pasa 
para no darnos cuenta
que nadie elige 
la cuna donde nace?

Y que la nuestra, 
mecida por un descarnado capitalismo,
 sin alma,
encumbrada en un trono
ya hecho pedazos, 
cae resquebrajada
envuelta en un halo de oxido.

¿Dónde quedo
nuestro sentido común,
empatía y responsabilidad, 
qué por proteger 
unas fronteras, 
todo vale...?
Excepto, reinventar nuevas formulas,
que evitarán desembocar 
en la negra muerte

No hemos sido capaces
de parar ese continuo desenfreno, 
no sé, hacia dónde...
para detenernos y pensar, 
que nadie elige voluntariamente
su madre ni su padre,
su casa ni su barrio,
su nación ni su color.

Qué se ven obligados 
a huir de infiernos 
de hambre y dolor...
Dejando lo conocido,
su tierra, su casa, 
y a duras penas
con los pies arrastrando, 
envolver los recuerdos
entre jirones de su piel,
cansados, maltratados, 
y lanzarse al abismo
de una oportunidad de vida

domingo, 9 de febrero de 2014

Amor prohibido



Podría haber sido cualquier día, 
pero no lo fue.
Un café sin más,
una conversación entretenida
con el amable camarero,
un dialogo de sonrisas, 
un jugar por jugar,
con los pies en orilla segura,
pero no lo fue...

A lo lejos, 
asaltada por la espalda,
escuché como un tintineo, 
¡esa voz!,que no me pide permiso,
colándose en mi cuerpo...
Para volverme despacito,
con la ingenua ilusión, 
que esa mirada suya,
no me llevaría
a ese paraíso prohibido,
cálido, embriagador, excitante.
Pero no fue así...

De nuevo,
nos cogimos de la mano,
sin ni siquiera rozarnos
paseando por hermosos paisajes,
en la lejanía
de esos siete taburetes impertérritos
que nos separaban...

Hasta que el austero reloj
de la pared de enfrente, sonó,
y el tiempo apareció implacable,
haciéndome despertar,
todavía somnolienta 
a esa otra realidad,
cómoda, segura,sí,
y menos seductora, también,
(para que a estas alturas engañarme),
pero sosegada con la idea,
de no ser compañeros de viaje.

Sólo fue una parada,
un bajar del tren y encontrarnos,
para luego, ya sin mucho alboroto,
despedirnos...
Despojada de ilusiones trasnochadas, 
reconociendo que detrás de ese encuentro furtivo,
la nada, lo envuelve todo.

Este poema, está inspirado y dedicado a todos que en algún momento de su vida se dejaron llevar por un amor prohibido, cayendo en los brazos del desamor y jugaron a ser malqueridos. Y también  para aquellos, que aunque sintieron y reconocieron el embrujo de un amor así, dieron un paso más... y  apostaron por no dejar de ser ellos mismos


domingo, 2 de febrero de 2014

Debí de soñarte



Esta mañana, 
me desperté con las palabras
 intentando salir a borbotones de mi boca,
pero no estabas…
¡Debí de soñarte!
De hecho, hace tanto y tanto que te fuiste…
El tiempo cómo es él, tenaz,
igual que erosiona y transforma las montañas,
ha ido desdibujando
la nitidez de tu rostro... 
Aunque de pronto,
cómo regalos inesperados
me vienen recuerdos, claros y diáfanos…
Unas veces sorprendida
por un aroma cómplice, 
que sin ningún reparo
me hace viajar en el tiempo
a aquella cocina, ese lugar tan tuyo, tan nuestro...
Otras, asaltada por momentos fugaces, 
que provocan distintas emociones en mi,
alegría, tristeza, diversión, enfado,
 y, sobre todo, empezar a entenderte...
¡Debí de soñarte!
Porque ya no estás, 
no hay posibilidad de escribir algo nuevo juntas,
de encontrarnos, 
desde este lugar
en que pueda verte con los ojos 
que va dando la madurez y el transcurrir de la vida,
tan igual y tan distinta, 
aunque tú fueras siempre la misma,
la que  mis labios ya no llamarán 
“mamá”.




miércoles, 29 de enero de 2014

Se nos olvidó

Se nos olvidó que nacimos fruto del amor (en el mejor de los casos) y el deseo, de dos personas que en un momento dado... sus vidas se encontraron.

Se nos olvidó que nos fuimos constituyendo cómo somos, a partir de la ternura y el afecto de nuestros padres.

Se nos olvidó o quizás nunca fuimos conscientes, de lo importante que fue para nosotros jugar (probar, experimentar, divertirnos, elaborar situaciones complicadas, desarrollar nuestra imaginación, etc.). Sí, claro todo esto hacemos mientras "perdemos el tiempo jugando“”… y por eso lo ganamos, aplastando  a nuestros hijos con mil actividades, eso sí, programadas y adecuadas.

Se nos olvidó que las etapas hay que atravesarlas, no quemarlas, contaminarlas o no permitirlas… ¿Dónde quedo nuestro recuerdo? Lo necesitamos para que nos acompañe y así poder acompañar sin empujar, estirar ni zarandear.

Se nos olvidó la importancia de los límites coherentes, muchas veces, brillando por su ausencia. Y dejando a nuestros hijos vagando en la confusión, sin referentes ni referencias.

Se nos olvidó que un buen padre, no es  un padre perfecto, sólo suficientemente bueno y presente.

Se nos olvidó que la vida va engarzada con dolor y satisfacción, con alegría y tristeza, con presencia y ausencia, con esfuerzo y deseo… ¡Se nos tuvo que olvidar!, sino no entiendo cómo los zambullimos en la tierra del placer, lo rápido y eficiente.

Se nos olvidó lo lento, lo sencillo, lo cotidiano y nos dejamos seducir por lo efímero del poder, del aparentar del consumismo, de las prisas, del hacer, del llegar… ¿Pero dónde? Si también se nos olvido el esfuerzo, la constancia, la satisfacción del camino…


martes, 21 de enero de 2014

Las afueras


"Para saber de amor, para aprenderle,
haber estado solo es necesario..."

Hoy quiero hacer mi pequeño homenaje a este escritor, Jaime Gil de Biedma (1929-1990), poeta español. Y también, a todos... que  a través de estás líneas, puedan verse reflejados con las distintas emociones que el autor va dejando entrever, jugando con las "afueras de la ciudad". Convirtiéndola en este poema en  objeto poético, no por su identidad tangible y real, sino mostrando su propia "ciudad interna", con calles entrecruzadas plagadas de emociones intensas y contradictorias: nostalgia, la esperanza y  el dolor de la desesperación, lo irrefrenable  del paso de tiempo, nuestras propias noches obscuras y las afueras de nosotros y de los otros, la soledad y la búsqueda de otra piel para el encuentro de la propia...
Espero disfrutéis de su profunda compañía...


I
La noche se afianza
sin respiro, lo mismo que un esfuerzo.
Más despacio, sin brisa
benévola que en un instante aviva
el dudoso cansancio, precipita
la solución del sueño.
Desde luces iguales
un alto muro de ventanas vela.
Carne a solas insomne, cuerpos
como la mano cercenada yacen,
se asoman, buscan el amor del aire
-y la brasa que apuran ilumina
ojos donde no duerme
la ansiedad, la infinita esperanza con que aflige
la noche cuando vuelve.

II
¿Quién? Quién es el dormido?
Si me callo, respira?
Alguien está presente
que duerme en las afueras.

Las afueras son grandes,
abrigadas, profundas.
Lo sé pero, no hay quién
me sepa decir más?

Están casi a la mano
y anochece el camino
sin decimos en dónde
querríamos dormir.

Pasa el viento. Le llamo?

Si subiera al salón
familiar del octubre
el templado silencio
se aterraría.

Y quizá me asustara
yo también si él me dice
irreparablemente
quién duerme en las afueras.

III
Ciudad
            ya tan lejana!

Lejana junto al mar: tardes de puerto
y desamparo errante de los muelles.
Se obstinarán crecientes las mareas
por las horas de allá.

Y serán un rumor,
un pálpito que puja endormeciéndose:
cuando asoman las luces de la noche
sobre el mar.

Más, cada vez más honda
conmigo vas, ciudad,
como un amor hundido,
irreparable.

A veces ola y otra vez silencio.

A media voz
Vida y obras


martes, 14 de enero de 2014

La importancia de los cuentos


Bruno Bettelheim, psicoanalista infantil, nos muestra  a través de su obra “Psicoanalisis de los cuentos de hadas”, cómo los relatos imaginarios, ayudan a los niños a desarrollarse psíquicamente e ir madurando. Esto, es posible debido a que los niños se sienten cautivados por el atractivo de una historia contada, con personajes imaginarios que les permiten identificarse con ellos y vivir un mundo de experiencias dispares.


A través de los cuentos, primero expresados verbalmente al calor  de figuras importantes (quien no recuerda cuando mamá o papa nos contaba un cuento o nos cantaba una nana), cómodos  por la cercanía de la persona querida, nos dejábamos llevar a lugares insospechados. Posteriormente, el encuentro lo buscarán por ellos mismos. 

Los cuentos nos permitirán  desarrollar la imaginación. Sea mientras escuchamos o leemos quietecitos…pero nuestra fantasía vuela… sintiéndonos como los protagonistas (con la pena que nos da la pobre Cenicienta, fascinados por el atractivo príncipe o con la fuerza del héroe...). Provocando que nos  deslicemos  por las diferentes vivencias y así, ir desarrollando  capacidades de simbolización. Construimos la historia, a la par, que  a nosotros mismos, sin darnos cuenta... Imaginando cómo será Caperucita, el bosque conforme anda y sus sensaciones de lo nuevo y  prohibido,,, los enanitos de Blancanieves cómo se sentirían ante la sorpresa de verla allí en su casa... luego se encariñan, para atravesar la dura realidad de protegerla de los peligros y que no sirviera de nada…pero de pronto, aparece el príncipe y "plast"...despierta. No es un recibir pasivo, de una información que convoca con un guión establecido, como  cuando nos sentamos ante la televisión o una videoconsola, sino una activación continua en todos los niveles.

Por otro lado, los cuentos nos van emitiendo mensajes que unas veces serán conscientes para nosotros y otras no.. Nos permiten pensar en la vida, en las dificultades que cada uno de los personajes tiene que atravesar,  en las consecuencias que tienen determinadas actuaciones (el hablar con desconocidos como Caperucita Roja), construyendo una moralidad (el precio que al final tienen que pagar los malos, malísimos (la madrastra de Blancanieves), lo hermoso de la ingenuidad (Blancanieves), el valor del esfuerzo  (Cenicienta), etc. 

Pero habrá veces que nos irán calando cuestiones que nosotros ni siquiera percibiremos, ayudándonos a tramitar y elaborar pulsiones . Por ejemplo, en Caperucita Roja nos trae los impulsos agresivos, las pasiones humanas, la voracidad oral, el necesitar empezar a rebelarse contra mamá y esto no ser excluyente del amor que siente por ella, de la repercusión que tiene dejarse llevar por el placer y lo inmediato, etc. En cambio en Cenicienta, vemos la crudeza de la rivalidad fraterna, del triunfo  de lo humilde, del precio de la envidia y la maldad,  del reconocimiento del esfuerzo, de la aceptación de la realidad, etc. 

Y ya finalizo aquí… esperando vosotros continuéis escribiendo vuestra propia historia…quizás  incluyendo los cuentos…



jueves, 2 de enero de 2014

Año nuevo...¿vida nueva?



Tic-tac-tic-tac, ¿ lo  escuchas? Ya se oyen los últimos compases de este año… Y  nuestra mente como el engranaje del reloj, nos empieza a marcar otro ritmo…

Una vez dejado atrás los momentos más familiares y entrañables, idílicos y frustrantes de Nochebuena, el espíritu navideño nos da tregua y empezamos a concentrarnos en Nochevieja…fiesta, diversión…y la antesala del Año Nuevo… con enormes posibilidades, esperando sea mucho mejor que éste y nos colme todos nuestro deseos… 


¡¡¡Y ojala!!!…pero no sé si verdaderamente hacemos lo posible para que sea así. Aparte de hacer esa lista interminable  de propósitos, que nos cae como una catarata implacable. Y digo interminable por cantidad y por calidad. Demasiadas buenas voluntades y poco contacto con la realidad de lo que somos, podemos o deseamos realmente…

Aunque si es un momento idóneo para pensar que Año Nuevo no significa vida nueva, ni Elisa nueva, ni Pedro nuevo… cómo algo mágico que ocurre cuando suenan las últimas campanadas y entramos en una vida ideal, tipo Cenicienta, pero al revés… Pero no nos desilusionemos si tenemos esto claro, es un gran paso… El primero para realmente poder reflexionar sobre nosotros, echar la vista para atrás en este año y pensarnos con nuestros aciertos y también con nuestros errores, con lo que cambaríamos  y con lo que tenemos que continuar y si cabe, profundizar… 

Pero entonces si no sirve escribir nuestra lista de propósitos ¿nos resignamos? O construimos nuestro proyecto vital, con ingredientes saludables, sabrosos y sobre todo,  a nuestro gusto. Tomándonos nuestro tiempo para ir eligiendo…
- Qué no sean un  plagio de lo que pensamos esperan los demás de nosotros…
- Qué realmente nos entusiasmen, nos apasionen al pensar en ellos… o bien por el placer inmediato o por la meta a largo plazo…
- Qué tengamos claro que toda cocción es lenta, con tiempo, esfuerzo e ilusión… no hay nada rápido ni mágico. Si a la primera de cambio me canso y ya me acechan las dudas “esto no es lo que yo pensaba, buff, yo paso”… Desde luego, ni esto ni nada, porque todo necesita pongas de ti, te entregues…
- Qué no vale retirarse cuando tropezamos con el primer fracaso. Porque sí,  volvemos a la comodidad de nuestra vida anterior, aunque más frustrados, más desilusionados y sobre todo con la autoestima más dañada…en ese continúo balanceo entre lo efímero de lo deseado y el aterrizaje en la cruda realidad… Y vendrán más años, más trenes… pero tú serás el mismo… ¡No lo dejes pasar!


martes, 31 de diciembre de 2013

¿Me permitís un brindis?




Brindo por todos vosotros y porque este año sea más calentito y nos arrope con:

- Salud física y psíquica, no sólo para vivir...también para desear, luchar, disfrutar...

- Amor y amistad para compartir miradas cómplices, alegrías, risas y por supuesto, lagrimas...

-Trabajo para mantener nuestra dignidad y poder llevar a cabo nuestro proyecto vital.... 

... Y sobre todo mucha fuerza para conseguir que nuestras ilusiones se hagan realidad... 

¡¡Feliz Año!! Besos...

jueves, 19 de diciembre de 2013

Depresión, duelo o tristeza ¿qué me pasa?


¿Qué es la depresión?  Término, que si me permitís la gracia se utiliza de una forma demasiado alegre, para mi gusto. Llevándonos a una confusión  a la hora de comunicarnos en la vida cotidiana..  Quién no se ha sentido a veces triste, dolido ante los avatares del día a día, cansado y a veces,desfondado ante las perdidas que todos vivimos  a lo largo de la vida... ¿Y por eso estamos deprimidos? La respuesta es clara y contundente, no.  Registrar sentimientos disforicos, no es estar enfermo, por el contrario, se trata de una persona conectada emocionalmente con la vida. Es un signo de salud psíquica, a pesar, que no esté muy de moda en una sociedad más volcada hacia lo rápido, placentero y positivo..

¿Y entonces volvemos a cuestionarnos  sobre la depresión?  (del latín depressio, que significa «opresión», «encogimiento» o «abatimiento») es el diagnóstico psíquico que describe un trastorno del estado de ánimo, transitorio o permanente, caracterizado por sentimientos de abatimiento, infelicidad y culpabilidad, además de provocar una incapacidad total o parcial para disfrutar de las cosas y de los acontecimientos de la vida cotidiana (anhedonia). 

Los desórdenes depresivos pueden estar, en mayor o menor grado, acompañados de ansiedad. Esta variación del estado de ánimo, en algunos casos, puede constituir una de las fases de un  trastorno bipolar.
Representando el área más importante de los trastornos afectivos, asociándose las alteraciones del ánimo con síntomas físicos, restricciones sociales, sentimientos de soledad, desamparo y vacío.

Las manifestaciones clínicas más características son:
- Psicológicas; Perdida de confianza en uno mismo, en los demás y en el mundo, desvalorización, por momentos sensación de abandono y en ocasiones, ideas suicidas...
- Emocionales: Tristeza, apatía, aburrimiento, anhedonia, irritabilidad, desanimo…
- Vegetativos: Alteración del sueño, falta de energía, bajada de libido sexual, variación de los hábitos  alimentarios…
- Intelectuales: Baja motivación, falta de concentración, disminución capacidad cognitiva
- Sociales: Deseo estar solo, restricción en las relaciones sociales, dificultad para el disfrute  en el encuentro con los demás

Si te sientes identificado con estos síntomas, quizás seria momento para pensar en qué te ocurre realmente… No culparte porque no estás lo bien que deberías, porque no puedes animarte como te sugieren los demás o porque piensas no tienes motivos para sentirte así… Todo esto que te está ocurriendo, este aterrizaje forzoso  en el silencio,  algo te está diciendo…¡¡¡Escúchale!!!


martes, 12 de noviembre de 2013

Caminante no hay camino


Al leer el Poema Caminante No Hay Camino de Antonio Machado, no puedo evitar recordar a las personas que tanto les cuesta caminar...hacer camino... Se "dejan" llevar por el miedo, no quedándoles otra opción que replegarse.No vivir o no vivir, viviendo...  Sin poder evitar pensar que no están preparados, no son capaces. Dejándosen seducir por la pseudoilusión que un día lo lograrán...Sin embargo, cuanto uno más se retira del camino, de la vida, de la lucha...más cuesta volver a empezar... Porque "Caminante no hay camino,se hace camino al andar...Golpe a golpe, verso a verso."



Todo pasa y todo queda,
pero lo nuestro es pasar,
pasar haciendo caminos,
caminos sobre el mar.

Nunca persequí la gloria,
ni dejar en la memoria
de los hombres mi canción;
yo amo los mundos sutiles,
ingrávidos y gentiles,
como pompas de jabón.

Me gusta verlos pintarse
de sol y grana, volar
bajo el cielo azul, temblar
súbitamente y quebrarse...

Nunca perseguí la gloria.

Caminante, son tus huellas
el camino y nada más;
caminante, no hay camino,
se hace camino al andar.

Al andar se hace camino
y al volver la vista atrás
se ve la senda que nunca
se ha de volver a pisar.

Caminante no hay camino
sino estelas en la mar...

Hace algún tiempo en ese lugar
donde hoy los bosques se visten de espinos
se oyó la voz de un poeta gritar
"Caminante no hay camino,
se hace camino al andar..."

Golpe a golpe, verso a verso...




martes, 29 de octubre de 2013

Se nos olvidó comprar las cortinas para nuestras ventanas virtuales


Ayer iba escuchando la radio, mientras volvía a casa, cuando comentaron la noticia del espionaje perpetrado en el teléfono móvil de la señora Merkel. De pronto, salto a la palestra, la voz de otro personaje público confirmando que él también había sido espiado. Y sólo parecía la punta del iceberg…

La primera sensación, fue,  un tanto de perplejidad ante la naturalidad con que se reconocían estos hechos. Lo que me ha llevado a reflexionar sobre el tema, de cómo estamos adormecidos plácidamente en los brazos de las nuevas tecnologías, disfrutando de los enormes beneficios que nos permiten (hace un tiempo, impensables)… Pero, a la par, me doy cuenta que este estado de bienestar, nos impide reconocer ciertas voces que nos señalan la conveniencia de preservar nuestra privacidad.

¿Quién no ha escuchado cuando nos advierten  de apagar la webcam del ordenador o taparla cuando se trabaja con él? ¿O haciendo alusión al caso con el que he comenzado…escuchamos cómo los teléfonos son intervenidos y la intimidad de esa persona…es aireada? Se hablan de sistemas informáticos encriptados para protegerse de hackers… Incluso de cómo determinadas palabras “claves” consideradas dignas de desconfianza, al ser escritas en las redes sociales, parece que pueden saltar “alarmas” en determinados ámbitos… Si, quizás estáis pensando pero esto pasa sólo a determinadas personas o es de película… Y es cierto, según mi humilde opinión, son cuestiones que no logro vislumbrar el alcance que pueden tener, de hecho recién, estoy empezando a adquirir el idioma (nivel iniciación). Lo que puede llevarnos por momentos a confundirnos con la ciencia ficción que no sé si en ocasiones ya está llamando a nuestra puerta…

Pero yo me pregunto, algo que no deja de resultarme paradójico, cómo una sociedad que busca la seguridad, desde lo más cotidiano de nuestras casas, con ventanas cubiertas por persianas y verjas, puertas blindadas, alarmas conectadas y en lo externo, cámaras vigilando  centros comerciales y calles, etc...No se nos pasa por la cabeza, aunque sea comprar unas tenues cortinas que logren cubrir esas “ventanas virtuales”, que tan alegremente dejamos al descubierto.

¿Acaso nos estamos contagiando de otras naciones…y pensamos que para salvaguardar una seguridad de más alto nivel, merece la pena hipotecar nuestra libertad, sacrificar nuestra privacidad? O simplemente, es que nos cuesta mirar lo que está ocurriendo, elaborarlo, porque ha sido algo tan rápido e impensable que todavía no hemos despertado…


jueves, 24 de octubre de 2013

Yo apuesto por la educación...¿Y tú?


Hoy, jueves 24 de octubre de 2013, día en que está convocada la segunda huelga general de Educación, permitirme que…

Apueste por la educación pública. 

Apueste porque la educación no sea una “arma arrojadiza” política, sino un pilar fundamental, intocable e inrecortable de nuestra sociedad.

Apueste por una educación que trascienda los centros educativos y nos abarque a todos.

Apueste por una educación integral, en que todos los miembros que conforman la comunidad educativa ocupen con responsabilidad su lugar, y a la par, interaccionen con naturalidad.

Apueste por una educación que transmita contenidos, pero sobre todo,  sea una educación en valores, respeto e igualdad.

Apueste por una educación, que sea un derecho, no un privilegio, dependiendo de la “cuna” donde has nacido.

Apueste por una educación que desarrolla y potencia la capacidad de pensar libremente, de cuestionarnos y por lo tanto, de construirnos como seres individuales.

Apueste por una educación que promueve la creatividad y nuestro inteligencia propia, no el convertirnos en “clones”.

Apueste por nuestro futuro… ¿Tú apuestas?

martes, 22 de octubre de 2013

Un recuerdo a Pablo Neruda: No culpes a nadíe




NO CULPES A NADIE

Nunca te quejes de nadie, ni de nada,
porque fundamentalmente tú has hecho
lo que querías en tu vida.

Acepta la dificultad de edificarte a ti
mismo y el valor de empezar corrigiéndote.
El triunfo del verdadero hombre surge de
las cenizas de su error.

Nunca te quejes de tu soledad o de tu suerte,
enfréntala con valor y acéptala.

De una manera u otra es el resultado de
tus actos y prueba que tu siempre
has de ganar..

No te amargues de tu propio fracaso ni
se lo cargues a otro, acéptate ahora o
seguirás justificándote como un niño.

Recuerda que cualquier momento es
bueno para comenzar y que ninguno
es tan terrible para claudicar.

No olvides que la causa de tu presente
es tu pasado así como la causa de tu
futuro será tu presente.

Aprende de los audaces, de los fuertes,
de quien no acepta situaciones,
de quien vivirá a pesar de todo,
piensa menos en tus problemas
y más en tu trabajo y tus problemas
sin eliminarlos morirán.

Aprende a nacer desde el dolor y a ser
más grande que el más grande de los obstáculos,
mírate en el espejo de ti mismo
y serás libre y fuerte y dejarás de ser un
títere de las circunstancias porque tú
mismo eres tu destino.

Levántate y mira el sol por las mañanas
y respira la luz del amanecer.

Tú eres parte de la fuerza de tu vida,
ahora despiértate, lucha, camina,
decídete y triunfarás en la vida;
nunca pienses en la suerte,
porque la suerte es:
el pretexto de los fracasados…

"Pablo Neruda"

martes, 15 de octubre de 2013

Tus hijos ¿Tuyos o de la vida?

Tus hijos, poema escrito por Khalil Gibran (1883-1931). Poeta, filósofo y artista, nacido en el Líbano.
Su poesía se ha traducido a más de veinte idiomas.
A través de sus palabras, nos invita a pensar cómo padres el lugar que le damos a nuestros hijos, cómo los pensamos, cómo los sentimos, qué independencia les ofrecemos, queremos que construyan su propia identidad o por el contrario, deseamos que sean lo que nosotros no logramos...¡¡ Espero lo disfrutéis!!




TUS HIJOS

Tus hijos no son tus hijos,
son hijos e hijas de la vida
deseosa de sí misma.
No vienen de ti, sino a través de ti,
y aunque estén contigo,
no te pertenecen.


Puedes darles tu amor,
pero no tus pensamientos, pues,
ellos tienen sus propios pensamientos.
Puedes abrigar sus cuerpos,
pero no sus almas, porque ellas
viven en la casa de mañana,
que no puedes visitar,
ni siquiera en sueños.


Puedes esforzarte en ser como ellos,
pero no procures hacerlos
semejantes a ti
porque la vida no retrocede
ni se detiene en el ayer.


Tú eres el arco del cual tus hijos,
como flechas vivas son lanzados.
Deja que la inclinación,
en tu mano de arquero
sea para la FELICIDAD


 Para saber más del autor: Khalil Gibran

sábado, 28 de septiembre de 2013

Con el tiempo aprenderas


Con el tiempo… aprenderás la diferencia entre dar la mano y socorrer a alguien, aprenderás que amar no significa apoyarse y que compañía no siempre significa seguridad.

Comenzarás a aceptar tus derrotas con la cabeza erguida y la mirada al frente, con la gracia de un niño y no con la tristeza de un adulto y aprenderás a construir todos tus caminos sobre el presente, sabiendo que el terreno de mañana es incierto para los proyectos y el futuro tiene la costumbre de caer en el vacío.

Con el tiempo… aprenderás que el sol quema si te expones demasiado, y aceptarás que incluso las buenas personas pueden herirte alguna vez y que sólo necesitas perdonarlas…

Aprenderás que compartir puede aliviar los dolores del alma. Descubrirás que se tarda años en construir la confianza y apenas unos segundos en destruirla y que tú también puedes hacer cosas de las que te arrepentirás el resto de la vida.

Aprenderás que las nuevas amistades continúan creciendo a pesar de las distancias, y que no importa qué es lo que tienes, sino a quien tienes en la vida, y que los buenos amigos son la familia que nos permitimos elegir. 

Aprenderás que no tenemos que cambiar de amigos, si estamos dispuestos a aceptar que los amigos cambian.Te darás cuenta de que puedes pasar buenos momentos con tu mejor amigo haciendo cualquier cosa o simplemente nada, sólo por el placer de disfrutar su compañía.

Con el tiempo… descubrirás que muchas veces no acabas de apreciar a las personas que más te importan y por eso tendrás que aprender a decirles que las amas… nunca podemos estar seguros de cuando será la ultima vez que las veamos.

Aprenderás que las circunstancias y el ambiente que nos rodea tienen influencia sobre nosotros, pero finalmente somos nosotros los únicos responsables de nuestras decisiones y actos.

Con el tiempo… aprenderás que no nos debemos comparar con los demás, que sus vidas y sus virtudes sólo deben servirnos de inspiración. 

Descubrirás que se necesita mucho tiempo para llegar a ser la persona que quieres ser y que el tiempo es corto. 

Aprenderás que si no controlas tus actos ellos te controlarán a ti, y que ser flexible no significa ser débil o no tener personalidad, porque no importa cuan delicada y frágil sea una situación: siempre existen dos lados, dos posturas, dos mentalidades.

Aprenderás que héroes son las personas que hicieron lo que era necesario, enfrentando las consecuencias y que la paciencia sólo se adquiere con mucha práctica.

Descubrirás que algunas veces, la persona que esperas que te patee cuando te caes, tal vez sea una de las pocas que te ayuden a levantarte.

Con el tiempo… comprenderás que madurar tiene más que ver con lo que has aprendido de las experiencias, que con la cantidad de años vividos.

Descubrirás que hay mucho más de tus padres en ti de lo que pensabas. Que nunca se debe decir a un niño que sus sueños son tonterías, porque si te creyera sería una tragedia, porque le estarías robando la esperanza.

Aprenderás que cuando sientes rabia, estás experimentando un estado emocional propio y que esto no te da derecho a ser cruel.

Descubrirás que sólo porque alguien no te ama de la forma que tú quieres, no significa que no te ame con todo su corazón y que también hay personas que nos aman, pero que no saben como demostrarlo… 
No siempre es suficiente que los demás te perdonen, algunas veces tendrás que aprender a perdonarte a ti mismo.Con el tiempo… comprobarás que con la misma severidad con que juzgas, también serás juzgado y hasta es posible que seas condenado. 

Aprenderás que no importa en cuantos pedazos se partió tu corazón, puedes estar seguro de que el mundo no se detendrá para que lo arregles.

Aprenderás que el tiempo no es algo que pueda volver hacia atrás, por lo tanto, debes cultivar tu propio jardín y decorar tu alma, en vez de esperar que alguien te traiga flores.

Con el tiempo… sabrás realmente lo que puedes soportar; comprobarás que eres fuerte y que puedes ir mucho más lejos de lo que pensabas. 

Entenderás que realmente la vida vale la pena cuando tienes el valor de enfrentarla.

Shakespeare


martes, 24 de septiembre de 2013

El síndrome del nido vacío

El momento en que el último hijo abandona el nido, puede ser un proceso muy vulnerable y doloroso para algunas madres. Se entiende por tal síndrome, un trastorno afectivo, con sintomatología de tristeza y perdida. La madre no ha podido elaborar el duelo final, aceptar como su hijo deja el núcleo familiar... para ir construyendo su propia historia. Cabría preguntarse: ¿Por qué tiene dificultades para desprenderse del vínculo que hasta entonces tenía con su hijo? ¿Encontrarse con él de manera distinta y alegrarse de que puede caminar solo?

La mayoría de mujeres que padecen este síndrome, lo viven como una crisis de identidad femenina -puesto que han sido educadas, para ser madre, esposa e hija- personas que se han dedicado en exclusividad a la crianza y educación de sus hijos. Quedándose pegadas a ellos, y sin ninguna razón para continuar. Todo se acaba, ¿ahora para qué y para quién? La respuesta es simple: Para ti. Para quien tendría que haber sido siempre… ¿Qué ocurrió que la maternidad hizo que desaparecieras? ¿Dónde quedo tu vida? 

Aunque para ser justos (si pensamos sin apresurarnos), ser madre implica muchas cuestiones, tanto conscientes como inconscientes. Nos quedamos embarazadas, donde iniciamos nuestros primero pasos juntos, para luego parirlo (hermosa paradoja) desgarrándonos,  y sin embargo, sintiéndonos plenas al tenerlo en nuestro brazos. Lo amaremos incondicionalmente con toda la extensión de su significado: dedicación, ternura, sostén.,, Pero también,  proporcionándole las herramientas necesarias para su autonomía, en el fondo, su maduración personal.  Teniendo claro que nuestro hijo, como dice el autor libanés Khail Gibran, “no es nuestro, sino de la vida”. 

Nuestros hijos necesitan "mamás" responsables, dedicadas, pero independientes, con proyectos, con ilusiones, en definitiva con su propia vida. Estés en el momento que estés, piensa en todo lo que te queda por vivir, nunca es tarde… Incluso si te acecha la sintomatología de un síndrome del nido vacío...detrás de esa “cortina tupida”, se esconde una  experiencia de crecimiento... que se va a abrir ante ti. Siempre es posible devolverle su vida, con la alegría de dejarle partir, después de haberle acompañado, y sobre todo, devolvérnosla a nosotras mismas. Continuar nuestro camino, con sosiego y serenidad, por lo que hemos ofrecido. Con la certeza de toda la  creatividad, que todavía nos queda por irradiar,  como madres (otra fase), como mujeres y como personas… ¡Animo, no te detengas….descúbrete de nuevo!

sábado, 14 de septiembre de 2013

Lo que quiero ahora

Hoy,  voy a compartir con todos vosotros un magnífico artículo, "Lo quiero ahora", de la escritora y periodista Ángeles Caso, ganadora de numerosos premios literarios. Al leerlo, además de regalarnos  su excelente forma de escribir, nos extasía y (con)mueve con una profunda reflexión sobre la vida...

Será porque tres de mis más queridos amigos se han enfrentado inesperadamente estas Navidades a enfermedades gravísimas. O porque, por suerte para mí, mi compañero es un hombre que no posee nada material pero tiene el corazón y la cabeza más sanos que he conocido y cada día aprendo de él algo valioso. O tal vez porque, a estas alturas de mi existencia, he vivido ya las suficientes horas buenas y horas malas como para empezar a colocar las cosas en su sitio. Será, quizá, porque algún bendito ángel de la sabiduría ha pasado por aquí cerca y ha dejado llegar una bocanada de su aliento hasta mí. El caso es que tengo la sensación –al menos la sensación– de que empiezo a entender un poco de qué va esto llamado vida.

Casi nada de lo que creemos que es importante me lo parece. Ni el éxito, ni el poder, ni el dinero, más allá de lo imprescindible para vivir con dignidad. Paso de las coronas de laureles y de los halagos sucios. Igual que paso del fango de la envidia, de la maledicencia y el juicio ajeno. Aparto a los quejumbrosos y malhumorados, a los egoístas y ambiciosos que aspiran a reposar en tumbas llenas de honores y cuentas bancarias, sobre las que nadie derramará una sola lágrima en la que quepa una partícula minúscula de pena verdadera. Detesto los coches de lujo que ensucian el mundo, los abrigos de pieles arrancadas de un cuerpo tibio y palpitante, las joyas fabricadas sobre las penalidades de hombres esclavos que padecen en las minas de esmeraldas y de oro a cambio de un pedazo de pan.

Rechazo el cinismo de una sociedad que sólo piensa en su propio bienestar y se desentiende del malestar de los otros, a base del cual construye su derroche. Y a los malditos indiferentes que nunca se meten en líos. Señalo con el dedo a los hipócritas que depositan una moneda en las huchas de las misiones pero no comparten la mesa con un inmigrante. A los que te aplauden cuando eres reina y te abandonan cuando te salen pústulas. A los que creen que sólo es importante tener y exhibir en lugar de sentir, pensar y ser.

Y ahora, ahora, en este momento de mi vida, no quiero casi nada. Tan sólo la ternura de mi amor y la gloriosa compañía de mis amigos. Unas cuantas carcajadas y unas palabras de cariño antes de irme a la cama. El recuerdo dulce de mis muertos. Un par de árboles al otro lado de los cristales y un pedazo de cielo al que se asomen la luz y la noche. El mejor verso del mundo y la más hermosa de las músicas. Por lo demás, podría comer patatas cocidas y dormir en el suelo mientras mi conciencia esté tranquila.

También quiero, eso sí, mantener la libertad y el espíritu crítico por los que pago con gusto todo el precio que haya que pagar. Quiero toda la serenidad para sobrellevar el dolor y toda la alegría para disfrutar de lo bueno. Un instante de belleza a diario. Echar desesperadamente de menos a los que tengan que irse porque tuve la suerte de haberlos tenido a mi lado. No estar jamás de vuelta de nada. Seguir llorando cada vez que algo lo merezca, pero no quejarme de ninguna tontería. No convertirme nunca, nunca, en una mujer amargada, pase lo que pase. Y que el día en que me toque esfumarme, un puñadito de personas piensen que valió la pena que yo anduviera un rato por aquí. Sólo quiero eso. Casi nada. O todo.



jueves, 5 de septiembre de 2013

¡Hay que buscarse un amante!


Surfeando por Facebook,  me encontré esta reflexión. Una invitación a uno hacerse "novio de la vida"... Resistirse a que la vida  nos pase,  pero nosotros no pasemos por ella... no nos ilusionemos, no nos arriesguemos, quizás sufriendo o quizás apasionandonos... ¿pero sino que es? Estar en nuestra burbujita... seguros, sí,  pero en el fondo...muertos en vida ¡¡¡Les invito a "buscarse un amante", a ser auténticos y a disfrutarlo!!!


Muchas personas tienen un amante y otras quisieran tenerlo. Y también están las que no lo tienen, o las que lo tenían y lo perdieron. Y son generalmente estas dos últimas, las que vienen a mi consultorio para decirme que están tristes o que tienen distintos síntomas como insomnio, falta de voluntad, pesimismo, crisis de llanto o los más diversos dolores. 

Me cuentan que sus vidas transcurren de manera monótona y sin expectativas, que trabajan nada más que para subsistir y que no saben en qué ocupar su tiempo libre. En fin, palabras más, palabras menos, están verdaderamente desesperanzadas.

Antes de contarme esto ya habían visitado otros consultorios en los que recibieron la condolencia de un diagnóstico seguro:

"Depresión" y la infaltable receta del antidepresivo de turno.

Entonces, después de que las escucho atentamente, les digo que no necesitan un antidepresivo; que lo que realmente necesitan, ES UN AMANTE.

Es increíble ver la expresión de sus ojos cuando reciben mi veredicto. Están las que piensan: ¡Cómo es posible que un profesional se despache alegremente con una sugerencia tan poco científica!. Y también están las que escandalizadas se despiden y no vuelven nunca más.

A las que deciden quedarse y no salen espantadas por el consejo, les doy la siguiente definición:

Amante es: "Lo que nos apasiona". Lo que ocupa nuestro pensamiento antes de quedarnos dormidos y es también quien a veces, no nos deja dormir. 
Nuestro amante es lo que nos vuelve distraídos frente al entorno. Lo que nos deja saber que la vida tiene motivación y sentido.

A veces a nuestro amante lo encontramos en nuestra pareja, en otros casos en alguien que no es nuestra pareja. También solemos hallarlo en la investigación científica, en la literatura, en la música, en la política, en el deporte, en el trabajo cuando es vocacional, en la necesidad de trascender espiritualmente, en la amistad, en la buena mesa, en el estudio, o en el obsesivo placer de un hobby...

En fin, es "alguien" o "algo" que nos pone de "novio con la vida" y nos aparta del triste destino de durar. 

Y que es durar? - Durar es tener miedo a vivir. Es dedicarse a espiar como viven los demás, es tomarse la presión, deambular por consultorios médicos, tomar remedios multicolores, alejarse de las gratificaciones, observar con decepción cada nueva arruga que nos devuelve el espejo, cuidarnos del frío, del calor, de la humedad, del sol y de la lluvia.

Durar es postergar la posibilidad de disfrutar hoy, esgrimiendo el incierto y frágil razonamiento de que quizás podamos hacerlo mañana.

Por favor no te empeñes en durar, búscate un amante, se vos también un amante y un protagonista... de la vida

Pensá que lo trágico no es morir, al fin y al cabo la muerte tiene buena memoria y nunca se olvidó de nadie.

Lo trágico, es no animarse a vivir; mientras tanto y sin dudar, búscate un amante...

La psicología después de estudiar mucho sobre el tema descubrió algo trascendental:

"Para estar contento, activo y sentirse feliz, hay que estar de novio con la vida".

JORGE BUCAY

Compartido de Facebook, perfil de Marvin Ruiz.

martes, 23 de abril de 2013

La lectura ¿Obligación o placer?


Llega el Día del libro, San Jorge… ¿Y cómo no vamos a comprar un libro?  Nos lo envuelven y satisfechos con nuestra adquisición, nos dirigimos  para casa. Lo pondremos en la mesita de noche, con el propósito de usarlo como lectura para dormir y desde luego, puede llegar a ser un efectivo somnífero... Empezamos a leer, cómodos en nuestra cama, satisfechos de poner en práctica nuestra idea  y a mitad de página, estamos disfrutando…pero no del libro…sino de un profundo sueño.

Es conveniente, que esto no nos lleve al desanimo o a castigarnos, por sentirnos mal de “no tener voluntad”. Todos sabemos los beneficios de la lectura, pero también es importante comprender, que por mucho que nos propongamos algo firmemente, si no conecta con algo interno, con nuestro propio deseo, el recorrido de esta aventura va a ser muy corto…

¿Pero cómo despertar el placer por leer? ¿Cómo hacer para sentirnos cautivados por la lectura? Lo más importante para que un texto me atraiga, es que tiene que  ofrecerme algo, a saber,  un tema que  me interese, poder establecer un dialogo con el autor, acompañarle, pero desde una perspectiva “viva”. Creando y re-creando la lectura, no tengo por qué estar de acuerdo o sí, sólo es el lienzo donde yo también voy a dar mis propias pinceladas. Una lectura que me permita cuestionar, imaginar, disfrutar, frustrarme…

Para los aficionados al futbol, un periódico deportivo, les ofrece un montón de posiblidades en que se sienten motivados para empezar a leer y para continuar.  Leen cómo ha ido el partido, pero a la vez, se enfadan, porque no están de acuerdo con la tarjeta amarilla que le sacaron a tal jugador, discuten sobre el comportamiento del entrenador o se hinchan de orgullo ante el triunfo de su equipo, etc. 

Para los amantes de la aventura, una novela que sumerge al lector en mundos llenos de color y matices, lo van imaginando a su manera, conforme van leyendo, esperan un final u otro, les sorprende la reacción de un personaje o empatizan con otro, porque se sienten identificados…En definitiva, acaban sintiéndose protagonistas y no meros espectadores…

Y al hilo de esto, simplemente abrir la reflexión ¿Promovemos como adultos, seamos padres, profesores, etc la lectura en los niños? ¿No nos equivocaremos en la perspectiva y en vez de contagiar el entusiasmo por la lectura, estamos ahogándolo? ¿Nos situamos en la sociedad actual con sus propias características, aprovechándolas o por el contrario, nos cuesta adaptarnos? ¿Recordamos cuando éramos niños, sin perder nuestro lugar de adultos, provocando puentes hacía la fantasía y el juego, o anulamos cualquier posibilidad con nuestra imposición férrea?