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martes, 1 de enero de 2019

Un brindis por el año nuevo




Las despedidas siempre tienen un punto agridulce, uno echa la vista atrás y recuerda... 
Evoca los momentos dulces, tiernos y los que te han hecho sentir tristeza, dolor, decepción. 
Para mí, este año, especialmente éste, ha sacudido fuerte, de estas etapas en que la vida se empeña en medirte las fuerzas, ¡y te las mide.! Y caminas, como puedes, atraviesas el duelo, y lloras, y te levantas y continúas.... 
El tiempo va pasando, y de pronto, te sorprendes riéndote con una amiga, sintiendo la ternura de una mirada, la calidez de un abrazo de esos que te reconfortan por dentro, la alegría de alguien que aparece y te hace tintinear a un ritmo nuevo el corazón. 
Y así, paso a paso, empiezas a disfrutar, a aprehender el valor de la amistad, de que te quieran bien, de no perderse una, de cerrar puertas y abrir ventanas, de par en par... 
Aprehendes a escuchar el sufrimiento, el propio y el del otro, qué no es excluyente de crear, de reír, de bailar, de rozar piel, en definitiva, de sentirse una viva. 
Así me gustaría despedir este año, con todo lo que he vivido, rodeada de las personas que quiero, que han estado y han permanecido. Pero sin olvidarme, de los que sufren por el dolor inherente de la vida, por los que no tienen hogar, por los que no tienen tierra, por los que no tienen ilusión de vivir, por los que sufren físicamente y psíquicamente.
Espero que este año que viene nos permita no olvidarnos que somos humanos, que no existen los “invisibles”, que están, y que cualquiera de ellos, podríamos ser nosotros... 
Y para terminar, quiero darle la bienvenida al año nuevo y hacer un brindis... ¡¡Por el amor, el amor a la vida, el amor a las personas sin distinción de color, género ni clase social, el amor a lo que nos apasiona y conmueve. Y ante todo, el amor y respeto a un@ mism@, porque sólo así seremos capaces de poder mirar(nos) y mirar a los demás...!!

martes, 31 de diciembre de 2013

¿Me permitís un brindis?




Brindo por todos vosotros y porque este año sea más calentito y nos arrope con:

- Salud física y psíquica, no sólo para vivir...también para desear, luchar, disfrutar...

- Amor y amistad para compartir miradas cómplices, alegrías, risas y por supuesto, lagrimas...

-Trabajo para mantener nuestra dignidad y poder llevar a cabo nuestro proyecto vital.... 

... Y sobre todo mucha fuerza para conseguir que nuestras ilusiones se hagan realidad... 

¡¡Feliz Año!! Besos...

jueves, 3 de mayo de 2012

La verdadera amistad


La amistad es la relación reciproca, entre dos o más personas. Nos permite crecer juntos, compartir y descubrirnos mutuamente. Se centra en la esencia del otro, en ese cautivarnos por como es, no por sus puntos fuertes ni por  conveniencia. No importa si es alguien que hemos conocido hace poco y hemos conectado de manera especial o una amistad de toda la vida.

El buen amigo no anula, sino que potencia. Está presente, aunque esté lejos, porque lo sentimos a nuestro lado, tanto en los buenos momentos, cuando la vida nos sonríe, como en los malos y nos invade el dolor. Nos sentimos arropados por sus palabras, su mirada, su hacer silencioso, porque no necesita propagar a los cuatro vientos, lo bueno que es. Compartimos risas, lágrimas, conocimientos, consejos, secretos y lo más importante, su compañía. No es manipulador, envidioso, exigente ni agobiante, permite el espacio y provoca el encuentro.

En definitiva la amistad verdadera, no esa de apariencia, se asienta en unos pilares fundamentales, siendo difícil derruirlos cuando son verdaderos:
-  La sinceridad, expresando lo que realmente pensamos, porque nos sentimos comprendidos, sin    temores ni reservas.
-  La empatía, comprendiendo lo que el otro siente y poniéndonos en su lugar, escuchando sus palabras y sus silencios, también.
- La autenticidad, sin trampas ni mascaras.
-   La incondicionalidad, tener la seguridad, que si nos necesitamos, vamos  a estar ahí.
- El amor, el cariño, esa sensación de buscarnos porque nos sentimos a gusto, disfrutando del calor y cuidado mutuo.