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domingo, 22 de septiembre de 2019
Madres
Ser madre no es fácil, sólo tenemos nuestro bagaje, con ilusiones, deseos, pero también heridas, que les transmitiremos a nuestros hijos si no somos conscientes.
Ser madre es hacerlo lo mejor posible, sabiendo que nos equivocaremos.
Ser madre es aceptar que nunca seremos perfectas, pero siempre intentando ser suficientemente buenas.
Ser madre es parir a un ser humano libre.
Ser madre es quererlo, para que pueda constituirse con nuestro amor.
Ser madre es acompañarle en sus primeros pasos, sostenido por nuestra mirada y nuestras manos seguras.
Ser madre es animarle en su proceso de experimentar y conocer el mundo.
Ser madre es ir retirándonos, aunque siempre presentes, para que pueda crear su propia forma de estar en la vida.
Ser madre es tolerar y respetar la adolescencia, su separación y autonomía, sólo así podrá diferenciarse y aprehender a caminar solo.
Ser madres es aceptar que son hijos de la vida, con su forma de ser y nosotras, sólo estamos.
Ser madres es sentirnos felices cuando se marcha, porque está preparado para hacerlo y deseoso de vivir sus propias experiencias.
Ser madre....
martes, 1 de enero de 2019
Un brindis por el año nuevo
Las despedidas siempre tienen un punto agridulce, uno echa la vista atrás y recuerda...
Evoca los momentos dulces, tiernos y los que te han hecho sentir tristeza, dolor, decepción.
Para mí, este año, especialmente éste, ha sacudido fuerte, de estas etapas en que la vida se empeña en medirte las fuerzas, ¡y te las mide.! Y caminas, como puedes, atraviesas el duelo, y lloras, y te levantas y continúas....
El tiempo va pasando, y de pronto, te sorprendes riéndote con una amiga, sintiendo la ternura de una mirada, la calidez de un abrazo de esos que te reconfortan por dentro, la alegría de alguien que aparece y te hace tintinear a un ritmo nuevo el corazón.
Y así, paso a paso, empiezas a disfrutar, a aprehender el valor de la amistad, de que te quieran bien, de no perderse una, de cerrar puertas y abrir ventanas, de par en par...
Aprehendes a escuchar el sufrimiento, el propio y el del otro, qué no es excluyente de crear, de reír, de bailar, de rozar piel, en definitiva, de sentirse una viva.
Así me gustaría despedir este año, con todo lo que he vivido, rodeada de las personas que quiero, que han estado y han permanecido. Pero sin olvidarme, de los que sufren por el dolor inherente de la vida, por los que no tienen hogar, por los que no tienen tierra, por los que no tienen ilusión de vivir, por los que sufren físicamente y psíquicamente.
Espero que este año que viene nos permita no olvidarnos que somos humanos, que no existen los “invisibles”, que están, y que cualquiera de ellos, podríamos ser nosotros...
Y para terminar, quiero darle la bienvenida al año nuevo y hacer un brindis... ¡¡Por el amor, el amor a la vida, el amor a las personas sin distinción de color, género ni clase social, el amor a lo que nos apasiona y conmueve. Y ante todo, el amor y respeto a un@ mism@, porque sólo así seremos capaces de poder mirar(nos) y mirar a los demás...!!
martes, 21 de enero de 2014
Las afueras
"Para saber de amor, para aprenderle,
haber estado solo es necesario..."
Hoy quiero hacer mi pequeño homenaje a este escritor, Jaime Gil de Biedma (1929-1990), poeta español. Y también, a todos... que a través de estás líneas, puedan verse reflejados con las distintas emociones que el autor va dejando entrever, jugando con las "afueras de la ciudad". Convirtiéndola en este poema en objeto poético, no por su identidad tangible y real, sino mostrando su propia "ciudad interna", con calles entrecruzadas plagadas de emociones intensas y contradictorias: nostalgia, la esperanza y el dolor de la desesperación, lo irrefrenable del paso de tiempo, nuestras propias noches obscuras y las afueras de nosotros y de los otros, la soledad y la búsqueda de otra piel para el encuentro de la propia...
Espero disfrutéis de su profunda compañía...
Espero disfrutéis de su profunda compañía...
La noche se afianza
sin respiro, lo mismo que un esfuerzo.
Más despacio, sin brisa
benévola que en un instante aviva
el dudoso cansancio, precipita
la solución del sueño.
Desde luces iguales
un alto muro de ventanas vela.
Carne a solas insomne, cuerpos
como la mano cercenada yacen,
se asoman, buscan el amor del aire
-y la brasa que apuran ilumina
ojos donde no duerme
la ansiedad, la infinita esperanza con que aflige
la noche cuando vuelve.
II
¿Quién? Quién es el dormido?
Si me callo, respira?
Alguien está presente
que duerme en las afueras.
Las afueras son grandes,
abrigadas, profundas.
Lo sé pero, no hay quién
me sepa decir más?
Están casi a la mano
y anochece el camino
sin decimos en dónde
querríamos dormir.
Pasa el viento. Le llamo?
Si subiera al salón
familiar del octubre
el templado silencio
se aterraría.
Y quizá me asustara
yo también si él me dice
irreparablemente
quién duerme en las afueras.
III
Ciudad
ya tan lejana!
Lejana junto al mar: tardes de puerto
y desamparo errante de los muelles.
Se obstinarán crecientes las mareas
por las horas de allá.
Y serán un rumor,
un pálpito que puja endormeciéndose:
cuando asoman las luces de la noche
sobre el mar.
Más, cada vez más honda
conmigo vas, ciudad,
como un amor hundido,
irreparable.
A veces ola y otra vez silencio.
A media voz
Vida y obras
Etiquetas:
afueras,
amor,
ansiedad,
desamor,
dolor,
esperanza,
Jaime Gil de Biedma,
noche oscura,
nostalgia,
paso del tiempo,
silencio
martes, 31 de diciembre de 2013
¿Me permitís un brindis?
Brindo por todos vosotros y porque este año sea más calentito y nos arrope con:
- Salud física y psíquica, no sólo para vivir...también para desear, luchar, disfrutar...
- Amor y amistad para compartir miradas cómplices, alegrías, risas y por supuesto, lagrimas...
-Trabajo para mantener nuestra dignidad y poder llevar a cabo nuestro proyecto vital....
... Y sobre todo mucha fuerza para conseguir que nuestras ilusiones se hagan realidad...
¡¡Feliz Año!! Besos...
martes, 12 de noviembre de 2013
Caminante no hay camino
Al leer el Poema Caminante No Hay Camino de Antonio Machado, no puedo evitar recordar a las personas que tanto les cuesta caminar...hacer camino... Se "dejan" llevar por el miedo, no quedándoles otra opción que replegarse.No vivir o no vivir, viviendo... Sin poder evitar pensar que no están preparados, no son capaces. Dejándosen seducir por la pseudoilusión que un día lo lograrán...Sin embargo, cuanto uno más se retira del camino, de la vida, de la lucha...más cuesta volver a empezar... Porque "Caminante no hay camino,se hace camino al andar...Golpe a golpe, verso a verso."
Todo pasa y todo queda,
pero lo nuestro es pasar,
pasar haciendo caminos,
caminos sobre el mar.
Nunca persequí la gloria,
ni dejar en la memoria
de los hombres mi canción;
yo amo los mundos sutiles,
ingrávidos y gentiles,
como pompas de jabón.
Me gusta verlos pintarse
de sol y grana, volar
bajo el cielo azul, temblar
súbitamente y quebrarse...
Nunca perseguí la gloria.
Caminante, son tus huellas
el camino y nada más;
caminante, no hay camino,
se hace camino al andar.
Al andar se hace camino
y al volver la vista atrás
se ve la senda que nunca
se ha de volver a pisar.
Caminante no hay camino
sino estelas en la mar...
Hace algún tiempo en ese lugar
donde hoy los bosques se visten de espinos
se oyó la voz de un poeta gritar
"Caminante no hay camino,
se hace camino al andar..."
Golpe a golpe, verso a verso...
Joan Manuel Serrat- Cantares
Etiquetas:
amor,
camino se hace al andar,
golpe a golpe,
medios necesarios.,
metas,
miedo a empezar,
objetivos,
verso a verso
domingo, 27 de mayo de 2012
El enamoramiento: Cuando todo nos recuerda a esa persona..
Me contaba esta semana,
una paciente, entre risas, con los ojos chispeantes y tímida como una
adolescente, que había conocido a un
hombre, alguien especial…
En estos momentos no puedes dejar de sonreír, porque
empáticamente te sitúas en lo que ella está sintiendo…¡Está enamorándose! Esta
etapa que hoy en día, en nuestra sociedad de prisas, tiende a obviarse, porque
no hay espacio ni tiempo, para el juego de seducción, en el que nada está dicho,
todo hay que ir viviéndose momento a momento…sin tener la certeza de qué
ocurrirá, Pero siendo crucial, para asentar las bases de una relación si llega
a darse. O para disfrutar de sentirnos conectados emocionalmente,
permitiéndonos esa ilusión que nos conmueve y nos demuestra que continuamos
vivos.
Conocemos a alguien y
sin saber muy bien la razón, a veces podemos ponerle palabras, es atractivo,
atento, interesante, tiene sentido del humor. Otras ni siquiera, tenemos claro
que nos ocurre, solamente sentimos que esa persona está muy cerca de nosotros,
todo nos sabe a ella. Sonreímos al recordarle, suena el móvil y esperamos que
sea ella, escuchamos una canción romántica y parece que la han escrito para
nosotros, la risa nos sale a borbotones cuando le vemos y hay todo un
movimiento corporal de seducción, aunque no seamos conscientes de ello, pero
inconfundible cuando lo vemos desde
fuera “que bonito”.
Pero no todo es tan
bucólico, sentimos y sentimos, estamos vivos, con los sentimientos a flor de
piel… lo que también nos provoca reservas, miedo a sentirnos vulnerables y que
nos hagan daño. Intentar cuidarnos y no mostrarnos del todo, dejar entrever un
poquito y a ver qué pasa, esperando…Y aparecen las dudas ¿sentirá lo mismo que
yo? ¿Qué querrá decir con ese sms? ¿Y por qué no dice de quedar? Es natural,
también hay que tolerar la incertidumbre, darnos cuenta que la otra persona es
diferente y no sabemos de ella, se irá construyendo un nosotros o tal vez no,
depende como vayamos jugando, lo que vayamos sintiendo y pensando, si nos
compensa, si nos llena…
Porque pueden pasar
varias opciones:
- El otro no siente lo mismo y se retira…
- Si que se ha dejado llevar al principio, pero para él no es el momento, tiene miedo al fracaso, le supera el juego de “no saber que va ocurrir”, la vida le ha dañado y las heridas todavía están abiertas o simplemente, prefiere continuar anestesiado emocionalmente.
- O la que todos los enamorados desean…sentirse en sincronía y dejasen llevar por lo que va ocurriendo, escribiendo su historia, día a día…
- Y si las cosas no salen cómo nos imaginábamos o cómo esperábamos, es importante, no perdernos a nosotros mismos...Como en los bailes de época cuando el caballero cortésmente se inclina agradeciendo el baile a la dama, podamos mirar simbólicamente a los ojos a la otra persona y darle las gracias por lo vivido. Dejándola marchar si así tiene que ser…
Etiquetas:
amor,
Elisa Peinado,
enamoramiento,
juego de seduccuón,
psicóloga,
psicoterapeuta,
relación,
terapia de parejas
lunes, 30 de abril de 2012
Hoy es San Valentín, y mañana, y pasado, y al otro...,
San Valentín, día de
los enamorados, dulce amor…
“Mañana es San Valentín y todavía no le he cogido
nada a Pedro” me decía Marta en medio de la sesión. Ante la pregunta ¿cogerle?
Continua “es que no sé el qué y nada me hace ya ilusión, se ha convertido en
una rutina, pero si no lo haces es como que quedas mal. Imagínate que él me
trae algo y yo no tengo nada (se ríe) o me preguntan mis amigas”.
Parece que la mayoría
tenemos presente este día, para bien o para mal, es nombrado y polémico. Unos
lo ven desde el romanticismo, porque no tener un día y vivirlo con ilusión. Es
hermoso ¿Y por qué no? La pregunta que viene luego es ¿Por qué no vivirlo
“todos” los días?
Otros argumentan que es
un día plenamente consumista, característico de esta sociedad, en que los
centros comerciales se ponen las botas. Pues sí, eso parece. La cuestión es por
qué tiene que ser así. ¿Siempre hay que gastar para demostrarle a nuestra
pareja que lo queremos? Quizás, como ahora decimos que hasta respirar cuesta
dinero, nos hemos olvidado que hay detalles, curiosamente los más valiosos, los
que nos nacen desde el corazón, que son gratis. Un beso con cariño, una caricia
suave e inesperada, una mirada cómplice, un ser creativo y preparar algo “especial”
y entonces se nos enciende “la bombilla” ya estamos con especial, ¡a comprar!…
no, no es necesario, detengámonos y pensemos en algo distinto, un encuentro
romántico, una carta, una provocación, un renovar nuestra pasión y deseo
sexual, pueden ser tantas cosas…
Porque señores, no hay
nada que sea más mortífero para el amor y para una relación de pareja, que los
corsés de la obligación (tengo que regalarle), vivir algo como una carga (imagínate
que él tiene algo o si me preguntan mis amigas) y dejarte que te invada la
monotonía y la apatía (ya nada hace ilusión). Desde luego, con esta perspectiva,
no me extraña, no hay mucho calor ni emoción ¿Pero dónde se quedo? Tal vez en nuestra comodidad, en sentir a
nuestra pareja segura, en mirar para otro lado. Y mientras tanto podemos entrar
en debates intelectuales, sentirnos salvados y tranquilos en compañía de
nuestra lógica.
Pero en el fondo, si
conectamos con nosotros mismos y nos olvidamos del ruido del afuera, no sería hermoso cuidar mi relación, improvisar,
dejarme llevar…no por ser San Valentín, sino porque mi pareja está ahí y quizás
hace tanto que no se siente mirad@, desead@, cuidad@…
www.psicoeli.org
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